El cerebro humano organiza la información que recibe del mundo por medio de modelos, entendiendo a un modelo como un marco cognitivo, esto permite a los individuos operar en ese mundo reduciendo el esfuerzo y ahorrando energía.
Cuando un
nuevo dato entra, nuestra mente busca encajarlo en esos modelos preexistentes
de información: un claro ejemplo son las matemáticas.
Sin embargo,
nuestros modelos mentales tienen desventajas:
1- Son cada vez más rígidos.
2- Son difíciles de modificar
3- La información de un modelo no se
traspasa fácilmente a otro modelo.
4- Simplifica demasiado, ya que cuando
aparece nueva información, tendemos a ubicarla automáticamente en un modelo.
5- Son secuenciales o paso a paso, lo que
dificulta la incorporación de nuevos datos.
6- Cuando se adopta un modelo, se tiende
a descartar el otro.
7- Los modelos mentales individuales
tienden a ser absorbidos por modelos más complejos y de mayor magnitud que se
erigen como dominantes.
Nuestra mente nos aporta el pensamiento
lateral para superar todas estas limitaciones típicas del pensamiento racional
o lógico.
Con frecuencia para encontrar esa causa, debemos imaginar todas las causas posibles y chequearlas una por una. Si, por ejemplo, te encuentras viendo la TV en la sala y de golpe la pantalla se pone negra, podrás preguntarte:
¿Es la TV?,
¿Es
la transmisión?
¿Es
alguna falla en el cable que alimenta de electricidad a la TV?
Antes de tomar una decisión chequearemos cada una de esas posibilidades en una resolución de problema típica del pensamiento lógico/racional.
Imaginemos ahora una situación en que la causa del problema no puede ser eliminada, como por
ejemplo los terremotos. Los países que sufren de terremotos no tienen manera de
evitarlos, es un fenómeno que no puede ser eliminado por la acción del hombre y
se necesitan acciones para evitar los daños y las muertes que producen.
Para casos complejos en que la causa no puede
ser removida, desarrollaremos caminos alternativos o preventivos. De la misma
forma que los países que sufren terremotos promulgan leyes que establecen
códigos de construcción antisísmicos, planes de evacuación seguros, programas
de alerta temprana a la ciudadanía, etc.
Algunos
problemas requieren soluciones mixtas, ya que podremos evitar
algunas causas, pero no todas. Es el
caso de la basura en los grandes centros urbanos. No podemos evitar el 100% de
la basura que producen las personas, sólo podremos hacer campañas que apunten a
reducir la cantidad, mientras que necesitaremos buscar soluciones creativas
para tratar la que se produce (reciclaje, compost, utilización de mayor
cantidad de envases biodegradables o reutilizables, etc.).
Con
frecuencia cuando pensamos en la resolución de problemas asumimos que hay UNA
manera de hacerlo, como vemos la resolución de problemas requiere mucho más que
el pensamiento vertical y es por ello por lo que Edward de Bono desarrolló
técnicas de pensamiento lateral que nos ayudan a afrontar los problemas cada vez
más complejos que plantea el mundo moderno.
El pensamiento lateral tiene por objetivo el cambio de modelos o el traspaso de información de un modelo a otro. Con frecuencia cuando hablamos de un modelo, perdemos de vista que se forman como resultado de la actividad del sistema nervioso y esta depende de la percepción.
El
pensamiento lateral propone que cualquier enfoque del problema es útil, siempre
que no se lo considere ni el único ni el mejor, de tal manera que descarta la
idea de que haya un único modelo para resolver el problema. Se descartan la
rigidez dogmática y los juicios de valor acerca del modelo porque se considera
que siempre se puede mejorar o reestructurar.
Para poder incorporar la creatividad a nuestra vida cotidiana, es necesario despabilar a nuestro hemisferio derecho por medio de la práctica. Cuando ejercitamos nuestro pensamiento lateral de manera asidua este se transforma en una habilidad insconsciente y es por ello que la práctica es el paso fundamental para cualquier programa de innovación.
La innovación y la creatividad deben convertirse en parte de la cultura, las conversaciones, los procesos y políticas de la organización para que podamos ir más allá de nuestros modelos mentales.